jueves, 19 de febrero de 2015

Matrona & Doula: Cooperativismo positivo y cada vez más necesario

A propósito del Informe Doulas del Consejo Superior de Enfermería, del que se han hecho eco los medios esta semana...

Antes que nada, quisiera dejar claro que apoyo el papel importantísimo que tienen las matronas y ayudar a aclarar la duda sobre el supuesto intrusismo que ejercen las doulas.

Primero, habría que saber cuáles son las competencias propias de la profesión de matrona, para saber si se le puede denunciar a una doula por haber incurrido en intrusismo.
Esta información nos la da el Real Decreto 1837/2008, de 8 de noviembre (que incorpora al estado Español la Directiva 2005/36/CE, del Parlamento europeo relativa al reconocimiento de cualificaciones profesionales). En su artículo 55, se establece cuáles son las competencias exclusivas de las matronas, es decir, lo que solo pueden hacer ellas: Artículo 55. Ejercicio de las actividades profesionales de enfermera especialista obstétrico-ginecológica (matrona).


En España, las actividades profesionales de enfermera especialista obstétrico-ginecológica (matrona) son las siguientes:
  • a) Prestar información y asesoramiento adecuados sobre planificación familiar.
  • b) Diagnosticar el embarazo y supervisar el embarazo normal; realizar los exámenes necesarios para la supervisión del desarrollo de los embarazos normales.
  • c) Prescribir o asesorar sobre los exámenes necesarios para el diagnóstico precoz de los embarazos de alto riesgo.
  • d) Facilitar programas de preparación parental y preparación completa al parto, incluida la información relacionada con la higiene y la nutrición.
  • e) Prestar cuidados y asistencia a la madre durante el parto y supervisar la condición del feto en el útero mediante los métodos clínicos y técnicos apropiados.
  • f) Atender el parto normal, cuando se trate de una presentación de vértice, incluyendo, si es necesario, la episiotomía y, en caso de urgencia, atender el parto en presentación de nalgas.
  • g) Reconocer en la madre o en el niño los signos indicadores de anomalías que precisen la intervención de un médico y, en su caso, asistir a éste; adoptar las medidas necesarias en ausencia del médico, en particular la extracción manual de la placenta, seguida, en su caso, del reconocimiento manual del útero.
  • h) Reconocer y prestar cuidados al recién nacido; adoptar todas las iniciativas precisas en caso de necesidad y practicar, si llega el caso, la reanimación inmediata.
  • i) Asistir y supervisar los progresos de la madre después del parto y prestarle el asesoramiento necesario en relación con los cuidados al niño para que pueda garantizar el progreso óptimo del recién nacido.
  • j) Realizar el tratamiento prescrito por el médico.
  • k) Redactar los informes que sean necesarios.
Estas acciones señaladas son, por tanto, las “competencias exclusivas” de la profesión de matrona, es decir, es aquello que la legalidad les permite hacer.

Sin embargo, de todos es conocido, que las matronas realizan, afortunadamente, muchas más labores que las mencionadas, aun sin formar parte de sus competencias exclusivas. Por tanto, ¿no podrían realizar estas últimas labores otra figura profesional, como puede ser una Doula?.

domingo, 15 de febrero de 2015

El posparto y el encuentro amoroso

"Una flor bella y altiva, conocedora de las leyes de la naturaleza y, sobre todo, conocedora de las emociones femeninas. El niño por nacer nos trae la posibilidad de ingresar en el mundo adulto, pero la decisión de hacerlo es personal". Esa es la oportunidad de la mujer-madre, en palabras de Laura Gutman. El puerperio o posparto, es el verdadero encuentro de la mujer con el profundo cambio emocional que ésta vive tras el nacimiento de su esperado hij@: ese es el encuentro con la maternidad.


Aquí os dejo unas reflexiones de Laura Gutman bien claritas sobre el puerperio inmediato y no tan inmediato que vive la mujer que se convierte en madre (el texto en negrita también es de la autora). Para mi es revelador, porque es una realidad (la que sufre la mujer internamente) que no suele ser visible y que no suele hablarse de ello, en la preparación a la maternidad. Por ello, comparto estas experiencias con vosotras ^_^.

¿Cuál es vuestra opinión?


"El encuentro amoroso en el puerperio

Vulgarmente se llama "puerperio" a los primeros cuarenta días después del parto. Supongo que deriva de costumbres antiguas en las que la parturienta quedaba en "cuarentena", cuidada entre mujeres experimentadas y sin obligación de mantener relaciones sexuales con el varón. En sociedades donde las mujeres se hacían cargo comunitariamente de la crianza de los niños, mientras los hombres se ocupaban enteramente de procurar el alimento, el puerperio funcionaba como un tiempo de reposo y de atención exclusiva para la madre y el recién nacido.


Nuestra realidad social es otra. Muchas mujeres vivimos en familias nucleares, en departamentos pequeños, a veces alejadas de nuestra familia primaria y en ciudades donde no es tan fácil reemplazar a una comunidad de mujeres que alivian las tareas domésticas y construyen una red invisible de apoyo. Todas las puérperas necesitamos esa red para no desmoronarnos a causa de las heridas físicas y emocionales que nos dejó el parto. Además, cuarenta días es demasiado poco para recuperarnos dentro de nuestro esquema social, porque nadie defiende las necesidades impostergables de la díada mamá-bebé, no hay una comunidad femenina para cuidarnos y la mayoría de las mujeres somos expulsadas tempranamente al trabajo.


El panorama es desalentador para las mujeres modernas y urbanas, aunque pensemos que esto forma parte de la liberación femenina. Esa es una trampa: no hay verdadera elección, casi nadie está en condiciones de decidir cuánto tiempo necesita quedarse con el bebé y cuándo es el momento adecuado para cada una para reincorporarse a la vida social y laboral. Las mujeres estamos olas con nuestra realidad interna e invisible: la desestructuración emocional causada durante el nacimiento de nuestro hijo, la falta de red social, a veces un varón como único interlocutor y los mandatos sociales que manejan los hilos de las decisiones personales y familiares.

(...) La idea principal es que las mujeres puérparas no deberíamos estar mucho tiempo solas. Necesitamos asistencia, compañía y disponibilidad de otra persona que no interfiera ni haga abuso de autoridad, que no juzque ni se entrometa, pero que esté presente. Alguien que se haga cargo de las tareas delegables (cuidado de hijos mayores, limpieza, comida, compras, lavado de ropa, organización de la casa) y con capacidad emocional suficiente para atender necesidades sutiles de las madres con un bebé en brazos.

Envalentonadas y prejuiciosas, las mujeres creemos que corresponde delegar estas obligaciones en el varón, suponiendo que así se convierte en un buen "padre moderno". Sin embargo, no es esa la tarea que obligatoriamente genera un funcionamiento familiar satisfactorio. (...) También es verdad que una mamá y un papá somos demasiado pocos para criar a un niño. A algunos les puede sorprender este pensamiento, sin embargo, creo que estamos "diseñados" para vivir en comunidad, como la mayoría de los mamíferos.

¿Qué hacer? En principio, pensar que existen opciones para obtener compañía y sostén. (...) Pero quiero destacar que las mujeres puérparas necesitamos la presencia real y concreta de un sostén efectivo y que esto es una prioridad, no un lujo".

En la medida en que comprendamos que las necesidades básicas de las madres puérparas necesitan ser satisfechas, podremos pretender ampliar nuestras capacidades de encuentro con la pareja, si es que la tenemos (...) Es decir, necesitamos inventar recursos que nos posibiliten a todos aliviar las obligaciones cotidianas de modo tal que - incluso con un bebé en medio- tengamos tiempo para decirnos uno al otro lo que nos pasa y contemos con un resto de disponibilidad física y emocional para querernos.

(...) no contamos con los recursos emocionales ni sociales que nos faciliten la crianza de los niños. Estamos demasiado solos funcionando en familias demasiado restringidas. Tenemos que inventar otros modelos solidarios para que el puerperio no sea un suplicio, sino un tiempo de sabiduría celestial. Es un desafío para varones, mujeres y profesionales interesados en problemáticas humanas".


La Maternidad y el Encuentro con la propia sombra (2014). Laura Gutman


martes, 10 de febrero de 2015

10 de Febrero, Día de las MamíferAs!!!




Como cabras saltarinas, felices y amorosas... que somos... ^__^
Comparto con vosotras este mensaje que ha publicado hoy un establecimiento de turismo rural en Facebook y que me ha gustado... Feliz día y semana MAMÍFERAS!!! 








"Feliz día a todos l@s mamífer@s!!! ... Declaramos el 10 de Febrero, con mucho cariño: el Día del mamífero!!!! (al igual que nuestros amigos los cabritillos, fuimos alimentados como crías, con la rica leche de las mamas)


Fuente
Autor: Apartamentos Casa Villacampa (Huesca)





miércoles, 4 de febrero de 2015

Falacias de un pediatra sobre la lactancia materna

Hola mujeres bellas!!!


Este post es sobre la Lactancia Materna (LM), en defensa de la misma. Esta vez, con motivo de un libro que ya sólo el título traía miga "Víctimas de la Lactancia Materna: Ni dogmatismo! Ni trincheras!" y que estaba previsto que su autor, un pediatra de Castellón, presentara mañana día 5 de febrero.

Se desconoce la evidencia empírica en la que se basaba este señor y es que... si pretendía hacer daño a la lactancia materna y a su reivindicación, no lo ha hecho, pues gracias a que impera el sentido común, se ha podido con la retahíla de sandeces y afirmaciones que este autor recogía y que a modo de ejemplo incluía consideraciones como que "en los países desarrollados el destete total o parcial debe hacerse a los cuatro meses de vida"(madre mía, lo que hay que oíiiiiiiir...!)

Este es el post que desmonta y reúne algunas de las falacias de este libro:

Y aquí os el link a la invitación a la que iba a ser la presentación de su libro,  porque una campaña a través de change.org ha recogido 9.130 firmas para que "rectifique" su libro, lo que demuestra que  falacias como las que recogía en contra de la lactancia materna, se caen por su propio peso y duran menos que un caramelo en la puerta de un colegio ;). ^_^




sábado, 24 de enero de 2015

Criar y amar...d-e-s-p-a-c-i-o

Hola mujeres!


En estos días de lluvia y frío, andaba maravillándome con lo rico que sabe tomarnos nuestros tiempos para deleitarnos, "despacito y con buena letra" de cualquier cotidianidad - desde preparar unas pastas caseras; deleitarnos en el paseo con la estampa que deja el invierno en los árboles; o disfrutar con todos los sentidos de criar con alegría y amor (en estos momentos medio-escribo, medio-juego a hacerle cosquillas a la pequeña, pues viene a buscarlas alegremente); cuando he leído este brillante artículo de la Dra. Ibone Olza, Criar Despacio:


Aquí va un extracto:


"John Bowlby, psiquiatra infantil que formuló con brillantez la teoría del apego, ya lo adelantó en  1951“Consideramos esencial para la salud mental, que el bebé y el niño pequeño experimenten una relación cálida, íntima y continuada con la madre (o sustituto materno permanente), en la que ambos hallen satisfacción y goce”. Lo de  esencial, aclaró él mismo, es para la supervivencia de la especie humana, nada más y nada menos.

Placer, complacer. Satisfacción y goce mutuos. Deleite, desparrame, disfrute.  Deleitar: causar placer en los sentidos o en el ánimo. Agradar, gustar, recrear, gozar. Deleite: placer sensual o espiritual. Complacer: proporcionar a alguien gusto o alegría. Tener o encontrar gusto, placer o satisfacción en alguna cosa. Con placer, con mucho placer, sólo así es posible criar dulcemente.
Contemplar, con quietud. Respirar hondo y confiar. Saber que el parto llegará y que como decía Koosterman en 1922: Una mujer sana que da a luz espontáneamente realiza una labor que no puede ser mejorada.  Recibir al bebé con la piel, y contemplar como espontáneamente repta y avanza hasta el pecho para iniciar la lactancia, pero antes o después se detiene para mirar a los ojos de su madre con calma. Criar saboreando, con parsimonia, a la antigua, como quien prepara mermeladas o asa pimientos una tarde de septiembre. Darse el tiempo no escrito para atrapar el olor a leche materna cuajada que queda en su ropita o en la nuestra. La primera sonrisa y la suavidad de las pequeñas manitas casi redondas. Alargar las horas como si fuesen días y los días como si fuesen semanas. Intentar grabar en la retina esta mirada redonda tan pura. Contemplar a los hijos dormidos al amanecer, sentir como sube y baja su pecho con cada exhalación. Estar y permanecer, confiar. Escuchar las historias familiares, contárselas a los más pequeños, recuperar la transmisión oral de nuestras vidas y las de nuestros antepasados. Hablarles de sus bisabuelos, de nuestra infancia, del mundo que ya no existe pero sigue en nuestra memoria.

Pasar largas tardes sin hacer nada más que vaguear mientras los hijos corretean o juegan, inventan y exploran. Comer con ellos, desayunar con ellos, dormir con ellos, estar. Privilegios gratuitos que parece que muy pocos sin embargo se pueden permitir. Con las prisas y el estrés la crianza se convierte definitivamente en una enorme carrera de obstáculos. Las guarderías no se publicitan anunciando actividades placenteras para los más pequeños tales como salir al parque, ver insectos o ayudar a cocinar a un adulto. En vez de eso ofrecen clases de inglés y supuestos programas de estimulación cognitiva que se supone aseguran un futuro triunfal. Estresados desde tan temprana edad la única manera que tienen algunos pequeños de que se les permita no hacer nada en toda la mañana es enfermar.

Y sin embargo la crianza poco tiene que ver con la producción industrial en la que se encuentra sumergida, si no todo lo contrario, es una obra de la más delicada artesanía. Despacio se van construyendo los vínculos más sólidos y duraderos, esos que dan como fruto adultos seguros de si mismos y con enorme capacidad de amar. Las madres y los padres tendríamos que detenernos mucho más a menudo a mirar a nuestro alrededor y preguntarnos realmente cuanto de lo que hacemos a diario es realmente imprescindible, qué contribuye a nuestro bienestar íntimo,  y qué supone un estrés innecesario y enfermizo. Conforme nos atrevemos a desprendernos de las prisas y dejamos de huir sentimos como todo era en realidad mucho más fácil, más sencillo e infinitamente más bonito de lo que intuimos. Criar despacio es simplemente permitirse vivir respirando hondo, contemplando el milagro de la vida en nuestras criaturas que sin estrés florecen mucho más robustamente de lo que pensamos."

martes, 13 de enero de 2015

Mujer: Ayer-hoy-mañana

 









Orígenes

"En mi habitan mil mujeres
cumplen años
llantos
rabias
 
libran guerras en mi cuerpo
se liberan de grilletes
se me cuelgan
me desgarran.
 
Soldaderas del destino
brujas buenas de los bosques
prisioneras de los mitos
encerradas en telares
en iglesias
en fogones
 
fueron roca
arena
agua
 
sangre
luna
montes.
 
Siento voces en mis venas
alaridos en el alma
carcajadas en mi entraña
 
son mis madres
mis abuelas
mis hermanas.
 
Es mi historia que me llama".
 
Poema de Rosamaría Roffiel
 
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"Creo que para ir abriendo camino hay que poner en marcha la ayuda mutua práctica y cotidiana entre las mujeres; así como un nuevo tipo de relación entre hombres y mujeres que recupere el espacio y el tiempo de la verdadera maternidad. Pues nuestros cuerpos vivos sólo necesitan un poco de conciencia para desatar toda su potencia sexual, un caudal infinito latente de energía y pasión por bienestar de los demás (...)
 
Las mujeres tenemos que contarnos muchas cosas. De mujer a mujer, de mujer a niña, de madre a hija, de vientre a vientre. Porque lo que se plantea no es una preparación al parto distinta, que comenzase con cada gestación. Es la recuperación de una sexualidad que debe impregnar todas nuestras vidas y las de nuestras hijas, desde pequeñas. Para parir con placer, hemos de empezar por explicar a nuestras hijas que tienen útero, que cuando se llenan de emoción y de amor, palpita con placer; recuperar las verdaderas danzas del vientre, para que cuando lleguen a la adolescencia no tengan reglas dolorosas, sino que se sientan en ese estado especial de bienestar similar al de la gravidez. (...)
 
Hemos de re-conquistar nuestros cuerpos y aprender a mecer nuestro útero; sentir su latido y acompasarlo con todo nuestro cuerpo. Que la exuberancia de nuestra plena sexualidad acabe con las contracciones dolorosas y sólo haya el movimiento palpitante de nuestros músculos relajados y vivos."


Pariremos con Placer. Casilda Rodrigañez

jueves, 8 de enero de 2015

Espejito, espejito... ^_^

Hoy me he sorprendido mirándome en el espejo fijamente, pero... mirándome de verdad... deteniéndome y reconociéndome en los ojos que guardan la esencia de la niña que soy.
A menudo nos paramos y observamos el global: centrándonos en una cara que no deja de cambiar  (una comisura más alta que la otra; una ceja más poblada que su vecina; una arruguita que antes no se marcaba y una cana que me pregunto, cómo es que ha llegado a coronar mi cabello...).
 
Pero lo esencial sigue latente, ese "punto de luz" tiene su reflejo en el brillo de la mirada cándida, la de niña, la tuya hoy.
Como las estrellas pulsantes que sobresalen en la gran bóveda celestial...
De la misma manera en que maravilla un bello carboncillo entre cientos de pinturas a acuarela...
Como lo hacen unas coloridas flores en medio de un verde prado...
o unas gotitas de aceite esencial en un mar de colonias y perfumes sin identidad...


En el fantástico libro del Principito, éste se repetía que "lo que es esencial es invisible a los ojos", entendiendo que lo esencial no se ve bien sino con el corazón ... pero ¿no podríamos encontrar precisamente en unos ojos la verdadera esencia de la persona?.

Para este 2015, deseo que encuentres los "puntitos de luz" que conforman la verdadera naturaleza de cada uno! ^_^